OCTUBRE 2010

FIN DE SEMANA, 2 Y 3 Sábado y Domingo. BTT. CAMINO DE LA VERA CRUZ, GR 251 CAMINO DEL ALTIPLANO. En al año Jubilar llegaremos a Caravaca de la Cruz desde Yecla en bicicleta de montaña. Siguiendo en recorrido del GR 251. Dos días.
Sábado, 2. Peña Jarota, Moratalla. Morrón calizo, a la manera de proa de un barco geológico, Peña Jarota destaca como un excelente mirador sobre todo el Valle de la Rogativa, desde cuya Ermita ascendereros a este singular otero, un auténtico monumento natural. En su cima hubo una fortaleza íbera, como lo prueba la antiquísima calzada de acceso a su altiplanicie. Excursión senderista abierta.
Domingo 3, La Sierra del Buey. Jumilla. El Cervino de los Jumillanos lo ascenderemos por su cara este, completando todo su alargado cordal en una corta, pero entretenida, excursión montañera de domingo.
Domingo 3, Vuelta al Morrón de Sierra Espuña. Excursión senderista para ver desde todos los puntos de vista posible ese auténtico Moumento Natural que es el Morrón de Sierra Espuña, un símbolo de este parque natural.
Sábado, 9. El Camino del Segura I. Nacimiento del Segura-Pontones- Huelga Utrera-La Toba.Un recorrido fabuloso por las primeras aguas del Segura. Sin lugar a dudas, la mejor y más salvaje excursión que se puede hacer por las orillas de nuestro río. Desde el nacimiento del viejo Thader en Fuente Segura. Pasado Pontones, el río se encajona pero de tal manera que permite caminar por sus orillas entre huertas, nogales y bosque de ribera, siempre por sendero. Paisajes singulares, pueblos con encanto, para una excursión excepcional, sólo posible a pie. Por la provincia de Jaén, Andalucía. 22 kms., 7 horas. Actividad abierta
Domingo, 10. El Camino del Segura II. La Toba-Anchuricas-Miller-Las Juntas. A partir de Huelga Utrera el valle del Segura se abre un poco, como si fuera un libro. Pero sigue encajonado entre montañas de gran belleza. A su derecha las paredes de los calares de Marchena, Las Pilillas, con los altos de Piedra Dionisa y Las Buitreras. A su izquierda el Calar de Cobo, con el Puntal de la Misa y los Dientes de la Vieja. Bosques de escándalo en sus laderas. Diseminados por ellas los pueblos blancos. Y el espejo de las aguas del embalse de Anchuricas coloreado de esmeralda. Todo un decorado de ensueño para caminar por sendero hacia el lejano mar. Por la provincia de Jaén, Andalucía. 13 kms, 4 horas. Actividad abierta.
Lunes, 11. El Camino del Segura III. Las Juntas-Góntar-La Graya. De las Juntas a Góntar sube un viejo sendero bien señalizado. La excusa ideal para unir a pie estos dos lugares con encanto por la ribera derecha de nuestro río. Subiremos a un magnífico balcón sobre los valles del Segura y el Zumeta. Y luego, por pista, continuaremos hasta La Graya, vigilados por el Puntal de Rodas y sus boscosas laderas, disfrutando de un panorama de ensueño, caminando de aldea en aldea, cuando los caducifolios se visten el paisaje de policromía otoñal. Por la provincia de Albacete, Castilla-La Mancha. 15 kms., 5 horas. Actividad abierta.
Martes, 12. El Camino del Segura IV. La Graya-Sege. El discurrir del río Segura hacia el Mediterráneo se ve entorpecido por el imponente obstáculo que le ofrece la sierra de los Molares a la altura de Yeste. El río ha solucionado el problema formando, en un trabajo de siglos, el impresionante cañón sobre el que se ha construido el embalse de la Fuensanta. Nuestra propuesta para solventar este problema es un regalo de camino: La senda de los escalones, un antiquísimo sendero, con restos de calzada romana, que enlaza la cuenca del Segura con la de su tributario el río Taibilla. Panorama de lujo con la melancolía del otoño en la vista y el corazón. Por la provincia de Albacete, Castilla-La Mancha. 8 kms, 4 horas. Actividad abierta.
Sábado, 16. El Camino del Segura V. Sege-Dehesa de Letur-Letur. Nos movemos por una zona que podría definirse con dos palabras: olvido y soledad. Tierra de nadie, entre Murcia y Albacete, ignorada por unos y otros. Sus rincones permanecen como hace 50 años si no fuera porque los coches han sustituido a las caballerías, que todavía se resisten a desaparecer. Y en esta soledad y en ese olvido está el mayor encanto de estos parajes. Porque presenta al desnudo su belleza natural. El paisaje de la Dehesa de Letur, con huertos y rayas de choperas, nos embrujará para siempre, con su lamento de fuego otoñal. Parecen el decorado de un belén natural. Por abajo, encerrado entre cañones y un enjambre vegetal, fluye el Segura en su camino hacia el mar lejano. Atravesamos el río Taibilla, la fuente de agua potable de muchos pueblos del sureste. Por la provincia de Albacete, Castilla-La Mancha. 22 kms., 7 horas. Actividad abierta.
Domingo, 17. El Camino del Segura VI. Letur-Socovos. Nos alejamos del Segura. Su intrincado trazado entre los embalses de la Fuensanta y el Cenajo nos obliga a dar un desvío por las tierras altas del sur de Albacete. El río queda abajo, los pueblos viven a sus espaldas. Tierras secas donde ya no llueve como en la cabecera del río. Pero, como nuestra ruta va de pueblo en pueblo, resulta obligado pasar por aquí. Además, son pueblos encantadores, celosos guardadores de sus tradiciones. La soledad, a veces excesiva, sigue siendo uno de los mayores alicientes para caminar por estas tierras altas. Cielo azul inmaculado. Por la provincia de Albacete, Castilla-La Mancha. 13 kms., 4 horas. Actividad abierta.
Sábado, 23. El Camino del Segura VII. Socovos-El Cañar. Etapa que transcurre por las partes altas del sur de Albacete, conjugando un concierto de abandono, soledad y aislamiento. Casi desde el cielo se mira el recogimiento del valle con un aire, incontaminado, limpio como en ningún otro lugar. El recorrido fomenta la meditación, aunque goza de sorpresas y alicientes. Las vistas que, hacia el sur, alcanzan a casi toda la región de Murcia, pese a la lejanía. Lugares sorprendentes: La casa Roja, los robles y otros árboles monumentales de las casas del Arroyo. El aislamiento, estos sitios son demasiado tranquilos, es su mayor atractivo, con lugares desconcertantes por una belleza tan inaudita como ignorada. Estamos en tierras fronterizas. Por la provincia de Albacete, Castilla-La Mancha. 11 kms., 3 horas. Actividad abierta.
Domingo, 24. El Camino del Segura VIII. El Cañar- El Cenajo. Una etapa entera discurre por las orillas del Cenajo, embrujados antes por la soledad y el misterio de la Casa del Almirez. Notaremos muy fuerte la llamada del agua, el reclamo del pantano del Cenajo, el espejismo de sus aguas. La senda nos dará la mejor medida de la amplia e increíble dimensión de nuestro mar interior y sus fiordos: El Pantano del Cenajo. Por la provincia de Albacete, Castilla-La Mancha. 15 kms., 4 horas. Actividad abierta.
Sábado, 30. El Camino del Segura IX. El Cenajo-Salmerón. Una etapa bellísima a pie por la orilla del río. El camino del Segura tiene aquí una de sus mejores estampas. En cada recodo aparece un paisaje distinto. Veremos un río vivo, caudaloso, con agua limpia y fresca. Sus orillas agotarán la memoria de nuestra cámara fotográfica. La entrada del Segura en la comunidad murciana es realmente apoteósica. Y más en otoño, no sólo porque los árboles caducifolios luzcan vestidos de gala otoñal, sino porque los arrozales pintan la tierra del más singular de todos los colores de la cuenca del Segura: el amarillo arrocero, una variable y grata mezcla de verde y amarillo, con los sonidos del agua, de los pájaros y de la brisa en interminable sinfonía natural. La pasá del río, el sendero de los esparteros, o la Hoz del Maeso se grabarán para siempre en nuestra memoria. Por la Región de Murcia. 18 kms., 6 horas. Actividad abierta.
Domingo, 31. El Camino del Segura X. Salmerón-Santuario de la Fuensanta-Calasparra. Lindísima etapa. Enteramente murciana. El recorrido a pie por la orilla del río es un primor, entre arrozales, frutales, choperas y alamedas. Tal vez el mejor lugar para disfrutar el otoño en la Región de Murcia. Un regalo para los sentidos. Al singular color de los arrozales añadiremos el policromo colorante natural de las hojas de chopos y álamos, todo un regalo para la vista. Pero también para los pies, el oído y el olfato, pues a los colores tardíos y decadentes añadiremos el crujir de los pasos del caminante sobre las hojas caídas y el perfume de la naturaleza empezando a hibernar. Melancolía pura en dosis generosas. 23 kms., 7 horas. Actividad abierta.
